Cartuchos de munición


Procedimiento para la individualización y registración de postas y perdigones de cartuchos de munición.

RESUMEN: La identificación balística de cartuchos de munición múltiple, habitualmente usados en escopetas y pistolones, se limita actualmente a las vainas exclusivamente, toda vez que, salvo casos excepcionales, resulta prácticamente imposible aplicar procedimientos destinados a identificar las municiones múltiples que dispara ese tipo de armas, ya que por lo general sus cañones no tienen estrías y, por ende, no quedan marcas en dichos proyectiles. En consecuencia, es necesario analizar la posibilidad de disponer de métodos alternativos, que si bien no aportan un sistema de identificación balístico como el que se cuenta para armas de ánima rayada, podrían por lo menos brindar procedimientos que ofrezcan la posibilidad de vincular de algún modo los proyectiles disparados (postas o perdigones) con un cartucho de munición múltiple en particular, individualizando y registrando su origen.

Procedimientos aplicados a la identificación balística de cartuchos de munición múltiple y sus proyectiles.

Antes de abordar la problemática del epígrafe, resulta necesario consignar algunos conceptos básicos relativos a la identificación balística de armas de fuego en general.

Ya desde el siglo XVIII, es bien conocido el concepto de “identificación balística” que consiste en que cada arma de fuego posee una “personalidad” individual ya que cuenta con características originales, vinculadas con el proceso de fabricación durante el cual las herramientas utilizadas dejan huellas particulares y distintivas en las diferentes partes del arma y características adquiridas, relacionadas con el uso, desgaste y deterioro producido con el tiempo. A su vez, dichas características son transmitidas por el arma a cada proyectil que dispara (marcas del estriado del cañón) y a cada vaina que percuta, extrae y eyecta (marcas de percutor, uña extractora y botador, entre otras).

Empleando instrumentos ópticos adecuados, como el microscopio comparador balístico, es posible establecer si un proyectil fue disparado por un arma de fuego en particular o si una vaina recibió la percusión de un arma de fuego determinada. Las armas de fuego con cañones de ánima lisa, es decir carentes de estriado, son de uso habitual tanto en el ámbito cinegético como policial y deportivo. En efecto, las escopetas y pistolones son de utilización muy difundida para la caza menor, especialmente de aves, liebres y presas de similares características.

Además se emplean en competencias deportivas específicas para este tipo de armas, como las modalidades de tiro denominadas skeet, foso olímpico, doble trap, entre otras, en las que se emplean blancos como platillos o hélices y también se usan como armamento de dotación de diversas fuerzas de seguridad en todo el país.

Específicamente en el caso de la Policía Federal Argentina, actualmente cuenta con distintos tipos de escopetas de repetición y semiautomáticas en calibre UAB 12. Se trata de armas muy versátiles ya que permiten la posibilidad de utilizar municiones letales y no letales. En efecto, una característica única de las escopetas en el uso policial es que las mismas están destinadas a ser empleadas tanto con municiones de tipo “AT” (Anti tumulto), es decir utilizando cartuchos conteniendo municiones de goma o plástico con el fin de ser disparados en situaciones de alteración del orden público, como con municiones de tipo “PG” (Propósito general) tratándose en este caso de municiones de plomo.

Se trata de un cartucho altamente letal dentro de un alcance efectivo que puede llegar a 70-90 metros aproximadamente. Una ventaja significativa de este tipo de armas es que su alcance es limitado, lo que disminuye el riesgo de proyectiles con trayectorias extensas que puedan generar peligro de impactos en personas inocentes.

Las intervenciones policiales que involucran este tipo de armas y cartuchos se ven sometidas con frecuencia a investigación judicial para determinar quien o quienes son los autores de los disparos ejecutados durante un determinado procedimiento. Cuando son varias las escopetas que participan en el hecho, resulta sumamente difícil establecer con un adecuado grado de certeza cuál es el arma de donde procede un determinado proyectil, ya que no quedan marcas de utilidad desde el punto de vista de la identificación balística, toda vez que los cañones de las escopetas carecen de estrías.

Inclusive en el supuesto que se utilizaran escopetas con cañones estriados, las municiones múltiples, al ser disparadas por dichas armas, no necesariamente van a tomar contacto con el estriado del cañón y en consecuencia, las posibilidades de alcanzar una identificación balística categórica serían remotas. Pero en este punto resulta necesario formular algunas aclaraciones respecto a un concepto que requiere una explicación más detallada.

Si la característica que define a una escopeta es que su cañón o cañones tienen ánima lisa. ¿Cuál es la razón de que existan escopetas con cañones rayados? En realidad, la idea de estriar los cañones de las escopetas no es nueva, data del año 1886 cuando la firma británica “Holland & Holland” lanza al mercado un nuevo tipo de escopeta con cañones yuxtapuestos (es decir, ubicados lado a lado) de ánima lisa, pero que tenían los últimos 6 cm. próximos a la boca del cañón, estriados.

Bautizada con el nombre de “Paradox” esta singular escopeta disparaba una bala única de punta redondeada que poseía excelente precisión y se empleaba para la caza de presas de gran porte como hipopótamos, rinocerontes e incluso elefantes. Otras empresas copiaron el concepto y de ese modo, poco después aparece la escopeta “Explora” de la firma inglesa “Westley Richards” con similares características. Con el tiempo, este tipo de armas no tuvo el éxito esperado y terminaron des - apareciendo del mercado, hasta que hacia el año 1980, comienzan a aparecer escopetas con cañones totalmente estriados en toda su extensión.

En esa oportunidad se trataba de escopetas diseñadas para disparar balas únicas con sabot. Un sabot es un dispositivo de plástico que sostiene en su interior una bala única. Al momento del disparo, el sabot y la bala salen por la boca del cañón y se separan, cayendo al suelo a los pocos metros el sabot, mientras que la bala continúa su vuelo hasta impactar en el blanco. En este caso, el estriado del cañón otorga al sabot un sentido de giro sobre su eje, el cual será transmitido a la bala, lo que le va a brindar mayor estabilidad en su trayectoria, mejor precisión y alcance. También se incrementa la velocidad del proyectil ya que el rozamiento en el interior del ánima del cañón es menor al que se produce con una bala única tradicional.

Figura l : Cartucho de escopeta con bala única con sabot junto con el sabot retirado del cartucho y la bala única que contenía en su interior. (Foto del autor).

Al margen de la utilidad que un cañón estriado puede brindar para otorgar precisión en el tiro al disparar un sabot, cuando se utilizan cartuchos comunes, no se necesita ningún tipo de estriado si se van a disparar cartuchos con munición múltiple. Por el contrario, cuando se utilizan cañones estriados para disparar cartuchos con municiones múltiples, las estrías pueden desviar la trayectoria de los proyectiles múltiples, incrementando su dispersión desordenada y aleatoria.

Por: LIC. ADRIÁN RAÚL CASTRO (Universidad Tecnológica Nacional, Facultad Regional Buenos Aires e Instituto Universitario de la Policía Federal Argentina). Fuente: Revista Minerva,2015.

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